El otro día salí con mis amigotes y fuimos a un pub.
Cuando fui al baño, había ahí, al lado de una caja de preservativos, una caja de feromonas. La verdad es que yo flipé. Metías un euro y te salía como un jaboncillo blanco. En las instrucciones ponía que con ese olor las mujeres se sentirían muy atraídas y no se qué más.
Lo hubiese probado, pero estaba completamente vacío y era una pérdida de tiempo. Además que tengo algún amigo algo femenino. Y no quería que se pusiera pesado.
Los servicios son cada ve más completos.
Comment by apio, interpretando — December 29, 2006 @ 10:14 am
Al final tendrán muñecas hinchables en los váteres.
Comment by Jake — December 29, 2006 @ 1:09 pm