December 28, 2006

Doscientos dieciocho

Filed under: Yomismo

El otro día salí con mis amigotes y fuimos a un pub.

Cuando fui al baño, había ahí, al lado de una caja de preservativos, una caja de feromonas. La verdad es que yo flipé. Metías un euro y te salía como un jaboncillo blanco. En las instrucciones ponía que con ese olor las mujeres se sentirían muy atraídas y no se qué más.

Lo hubiese probado, pero estaba completamente vacío y era una pérdida de tiempo. Además que tengo algún amigo algo femenino. Y no quería que se pusiera pesado.

2 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://parentesis.blogsome.com/2006/12/28/doscientos-dieciocho/trackback/

  1. Los servicios son cada ve más completos.

    Comment by apio, interpretando — December 29, 2006 @ 10:14 am

  2. Al final tendrán muñecas hinchables en los váteres.

    Comment by Jake — December 29, 2006 @ 1:09 pm

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>